La filosofía y la perspectiva de la extrañeza

 

No pocas veces se observa: "Entre nosotros, en América Latina, hacer filosofía resulta a menudo frustrante: algo extraño". Frente a observaciones como ésa tal vez se proteste: "No te quejes. El oficio de hacer filosofía no se ha vuelto extraño en la marginación, por ejemplo, en América Latina. Lo ha sido en cualquier parte, desde que recordamos". Pero, ¿por qué?, ¿en qué consiste esa extrañeza? ¿De dónde proviene su peculiaridad? En ocasiones, ¿resulta incluso útil subrayarla? Porque, ¿acaso nos dignifica de algún modo?

Una vez más atendamos la regla ¡Ten cuidado con las palabras! Por lo pronto, cuidemos, y cuidémonos de algunos usos de palabras como "extraño", "extrañar", "extrañeza". Pero no me olvido de que en algún momento, aunque brevemente, quiero regresar a mis quejas y a América Latina.