La antigua casa


Qué hermoso es vivir aquí, todavía: resucitar a cada instante.
La antigua casa se nos va llenando de gemidos.

Vuela un cenzontle hacia el pasado,
vuela en un hilo de luz, las hormigas levantan el pétalo
de una flor transparente, vuela en su hilo el cenzontle
y un escarabajo se pierde entre las guayabas
que aún se pudren sobre la tierra húmeda.

Pronto, muy pronto vendrá la noche
y las primeras gotas de lluvia borrarán nuestra imagen
que vuela en círculos y persigue al cenzontle hacia el pasado.

Qué hermoso es vivir aquí, todavía: resucitar a cada instante.
La antigua casa se va llenando de demonios
y hasta las abejas solares resucitan hacia el pasado
en el corazón de las guayabas que milagrosamente
se pudren más allá de la noche, como en una urdimbre de agua tensa,
la única urdimbre donde al fin todo vuela en círculos hacia el pasado.